viernes, 26 de marzo de 2010

Drama irresoluble

(haciendo clic en la imagen se ve un poco mejor, y luego haciendo clic en la esquina inferior derecha, donde al poner el cursor aparece la opción "Expandir a tamaño normal", entonces se ve como dios manda)


Es una entrevista de trabajo, el candidato tiene cabeza de ave, pico de ibis y ojos de lechuza, lo cual no es el perfil que buscan en la empresa, da igual, porque es un maestro en hipnosis y a los pocos minutos sale triunfante con los pantalones del entrevistador doblados sobre el antebrazo, como hacen los camareros con ese trapo o mantel o lo que sea que lleven en el antebrazo, si es que siguen llevándolo ya.
Es inútil, media hora después vuelve a estar sentado en un banco del parque, sufre una repentina crisis existencial que venía tiempo gestándose: su excepcional poder hipnótico ya no le llena, casi preferiría no haber recibido el don, lo de llenar de mujeres campos de fútbol enteros para hacer orgías que duran semanas, lo de hacer que personalidades públicas luchen con botellas rotas y cadenas hasta la muerte, todo eso que cualquiera de nosotros haría si tuviera el poder hipnótico está muy bien, pero a la larga cansa.
De sus palabras se entiende que hubo un señor que le concedió el deseo, alguien que podría despojarle de ese don, pero por su tono de voz cabe imaginar que está muerto.